ANTECEDENTES DE NAVEGACIÓN
ㅣ Expediciones
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↪ Finales del Siglo XIX
Comienzo de las expediciones científicas como la de Fridtjof Nansen con el Fram (1893-1896), con esta expedición demostraron que era posible que el hielo llevara el buque siempre y cuando este fuera robusto como para quedar atrapado en el hielo sin romperse, de esta forma el buque podría navegar a la deriva sin descuidar los estudios sobre el clima, las corrientes y el paisaje. Nansen estaba convencido de que existía una corriente marina en el Ártico, denominada “Deriva Transpolar”, que llevaba el hielo flotante de Siberia hacia Groenlandia. Esta embarcación estaba diseñada con un casco redondo, sin bordes afilados, para cuando el hielo impactara contra el buque no quedara aplastada y en lugar este fuera empujado hacía arriba. La embarcación duró 3 años a la deriva recolectando información valiosa como:
- Dirección y velocidad de la deriva, demostrando que el hielo se desplaza en forma de arco de oeste a este en el Ártico.
- La temperatura del aire y del mar a varias profundidades, ayudo a saber más sobre las aguas del Ártico y su comportamiento.
- La salinidad, se obtuvo información sobre corrientes, formación de hielo y mezcla de aguas.
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- Primera mitad del siglo XX (1900-1950): Durante este periodo aparecieron embarcaciones más robustas, con cascos de acero en vez de madera. Esto promovió la seguridad y la capacidad de llevar más maquinaria, combustible, suministro y laboratorios a bordo. La expedición de Roald Amundsen en el Maud (1918-1925) es un valioso ejemplo al igual que Nansen ya que ellos también se dejaron llevar junto con el hielo para estudiar corrientes, clima, geología marina y animales en el Ártico. Más tardes las expediciones soviéticas en el Ártico, como la de Sibiryakov en 1932 o el Cheliuskin en 1933, comenzaron a utilizar rompehielos específicos (o sea, barcos con un casco más reforzado y pesados) que podían avanzar en el hielo en lugar de dejarse a la deriva. Esto fue de ayuda para el transporte en zonas polares y llevar a cabo más expediciones científicas.
- Segunda mitad del siglo XX (1950-2000): Después de la segunda guerra mundial aparecieron buques de investigación más avanzados con laboratorios, sonar, sistemas de análisis de aguas, robots, helicópteros, etc. La llegada de los rompehielo de propulsión nuclear como el soviético Lenin (1959) fue una revolución. Este buque fue el primero en funcionar con energía nuclear y podía permanecer en el Ártico sin necesidad de combustible extra durante periodos largos de tiempo, aumentando el rango de investigación como el alcance geográfico. A partir de los años 1970-80 aparecieron buques concebidos como laboratorios flotantes como el Polarstern (1982) de Alemania o el Nathaniel B. Palmer (1992) de Estados Unidos. Estos llevaban de 40 a 50 científicos de diferentes ramas para realizar diversos estudios.
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│ El rompehielos Polarstern.
│Buque rompehielo Nathaniel B. Palmer
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Este proceso transformó a los buques polares en laboratorios flotantes de investigación, llevándolo hacer más que simples embarcaciones de exploración, y es así como le damos lugar a una generación de buques específicos en estudiar el frío, el hielo, el clima y el entorno de los polos en campañas científicas que duran meses o años.





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