LOS 5 ROMPEHIELOS MÁS IMPORTANTES EN LA ACTUALDAD


Los cinco rompehielos más importantes en la actualidad, considerando su potencia y funciones, son: el Arktika, el Sibir, el Ural (todos de propulsión nuclear de la clase 22220 de Rusia), el CCGS Louis S. St-Laurent de Canadá y el RV Polarstern de Alemania. Estos rompehielos son cruciales para la navegación en aguas polares y la investigación científica en regiones árticas y antárticas. Aquí te los podemos describir brevemente:





Arktika

¿Te imaginas un barco capaz de romper bloques de hielo de más de tres metros como si fueran papel? Existe, y se llama ARKTIKA. Es uno de los rompehielos más poderosos del planeta, un verdadero titán diseñado para abrirse paso donde parecería imposible que existan buque o incluso humanos.

Este gigante fue creado para navegar en las gélidas aguas del Ártico, al norte del círculo polar, enfrentando ventiscas feroces, temperaturas bajo cero y mares cubiertos de colosales masas de hielo. Pero no solo navega: el Arktika abre camino. Su misión también es despejar rutas por las que luego puedan pasar otras embarcaciones de forma segura.

De origen ruso y con propulsión nuclear, el Arktika mide 173,3 metros de eslora, 34 metros de manga y tiene un calado de 15,2 metros. En su interior alberga tres cubiertas, dos plataformas, ocho niveles y espacio para una tripulación de hasta 75 personas.

Y lo más impresionante está en sus entrañas: dos potentes reactores nucleares RITM-200, sus siglas (Reactor Inmobiliario de Tecnología Modular) con una potencia de 175 megavatios térmicos cada uno, que alimentan generadores de doble turbina y tres motores capaces de transmitir 60 megawatt a las hélices. Una auténtica bestia de los mares helados, pensada para dominar el Ártico.





Sibir

Es el segundo rompehielos nuclear de la clase Project 22220 (Arktika II), perteneciente a la flota civil operada por Atomflot, filial de Rosatom. Fue concebido para mantener navegable la Ruta del Mar del Norte durante todo el año, incluso en aguas extremadamente gélidas. Mide 173,3 metros de eslora y 34, metros de manga, con calados ajustables entre 8,65 y 10,5 metros, lo que le permite operar tanto en estuarios poco profundos como en mar abierto. Mantiene un desplazamiento aproximado de 33.500 toneladas y cuenta con una propulsión nuclear compuesta por dos reactores nucleares RITM‑200 de 175 megawatt térmicos cada uno, que alimentan dos turbogeneradores de 36 megavatios eléctricos y tres motores eléctricos de 20 megawatt, alcanzando un total de 60 megawatt de potencia.

En cuanto a su rendimiento en hielo y velocidad, este rompehielos es capaz de atravesar hielo continuo de hasta 2,8 metros de espesor, avanzando a una velocidad de entre 1,5 y 2 nudos, y puede alcanzar una velocidad máxima de aproximadamente 22 nudos en mar libre.

En términos de tripulación y operatividad, el buque alberga a unos 75 tripulantes, incluyendo tanto personal de operación como de apoyo. Además, está equipado con helipuerto y hangar, lo cual lo hace ideal para misiones en zonas remotas como el Ártico. Su sistema de funcionamiento le permite realizar un repostaje nuclear cada siete años y requiere aprovisionamiento solo cada seis meses, lo que facilita períodos prolongados de trabajo en alta mar sin interrupciones.

Este rompehielos representa lo último en tecnología polar: ofrece una enorme capacidad para romper hielo, gran flexibilidad operativa en aguas tanto profundas como poco profundas, y una destacada autonomía nuclear. Con el Sibir y su hermana Arktika, Rusia asegura rutas marítimas sostenibles en el Ártico, fundamentales para el comercio, la investigación y su presencia estratégica en la región.





Ural
Es el tercer rompehielos nuclear de la clase Project 22220 (también conocida como Arktika II), operado por Atomflot, la filial civil de Rosatom. Fue construido en el Astillero del Báltico, en San Petersburgo: su quilla se colocó el 25 de julio de 2016, fue botado el 27 de mayo de 2019 y entró en servicio en noviembre de 2022.


Sus dimensiones son impresionantes: tiene una eslora de entre 172,7 y 173,3 metros, una manga de 34, metros y un calado dual ajustable entre los 9 y 10,5 metros, lo que le permite navegar tanto en ríos y estuarios como en mar abierto. Su desplazamiento varía entre 25.500 y 33.540 toneladas (dependiendo del calado), y puede albergar hasta 75 tripulantes, incluyendo el personal de mando y apoyo.


En cuanto a su propulsión y rendimiento, está equipado con dos reactores nucleares RITM‑200 de 175 Megawatt térmicos cada uno. La energía generada se transforma en potencia a través de dos turbinas de 36 megavatios eléctricos y tres motores eléctricos de 20 megawatt, sumando un total de 60 megawatt de fuerza motriz. Gracias a esto, el Ural puede romper hielo continuo de hasta 2,8 metros de grosor a una velocidad de entre 1,5 y 2 nudos, y alcanzar una velocidad máxima de 22 nudos en aguas libres.


En cuanto a su autonomía y comodidades, destaca por su eficiencia: cuenta con una autonomía nuclear de hasta 7 años sin necesidad de recarga de combustible, y puede estar hasta 6 meses sin aprovisionamiento en puerto. Además, está equipado con helipuerto y hangar, lo que lo hace ideal para operar en entornos remotos y de difícil acceso.


Como parte de la serie Project 22220 (junto con el Arktika, el Sibir, el Yakutia y otros en construcción), el Ural juega un papel clave en el mantenimiento de la Ruta del Mar del Norte durante todo el año, facilitando el transporte de hidrocarburos y mercancías hacia Asia, y reforzando la presencia estratégica de Rusia en el Ártico.




CCGS Louis S. St-Laurent

El CCGS Louis S. St‑Laurent, nombrado en honor al 12º Primer Ministro de Canadá, Louis St. Laurent, es uno de los buques más emblemáticos de la Guardia Costera Canadiense. Entró en servicio en octubre de 1969, tras ser botado el 3 de diciembre de 1966 en los astilleros de Canadian Vickers, en Montreal. Aunque su base principal está en St. John’s, Newfoundland y Labrador, este rompehielos de tipo “Heavy Arctic Icebreaker” opera a lo largo de toda la costa atlántica y en el Ártico canadiense.


En cuanto a sus dimensiones y características técnicas, cuenta con una eslora de 119,8 metros, una manga de 24,4 metros y un calado de aproximadamente 9,9 metros. Su desplazamiento es de unas 15.324 toneladas a plena carga. Puede navegar a una velocidad de crucero de unos 16 nudos, alcanzando hasta 20 nudos en condiciones óptimas. Además, tiene una impresionante autonomía: puede recorrer hasta 23.000 millas náuticas o permanecer en operación continua durante 205 días sin necesidad de reabastecimiento.


Su sistema de propulsión es diesel–eléctrico, resultado de una gran remodelación realizada entre 1988 y 1993. Originalmente, estaba equipado con turbinas de vapor, pero estas fueron reemplazadas por cinco motores Krupp MaK que alimentan tres hélices eléctricas. Este sistema le proporciona una potencia instalada de aproximadamente 30.000 caballos de fuerza (unos 22 megavatios), pudiendo alcanzar picos de hasta 27.000 caballos cuando se enfrenta a gruesas capas de hielo.


A bordo, el Louis S. St-Laurent está equipado con dos helicópteros BO‑105, ideales para tareas de reconocimiento y apoyo a operaciones científicas. También dispone de una lancha neumática y otras embarcaciones menores. Su tripulación habitual varía entre 42 y 46 personas, aunque puede alojar personal adicional durante campañas prolongadas, como científicos o técnicos especializados.


Este rompehielos es considerado la joya de la flota canadiense, desempeñando un papel fundamental en mantener abiertas las rutas marítimas del Ártico durante todo el año, especialmente en el marco del “Arctic sealift”. También apoya investigaciones científicas, operaciones de búsqueda y rescate, y refuerza la presencia soberana de Canadá en la región. Misiones como sus travesías por el Paso del Noroeste, sus campañas geológicas y su llegada al Polo Norte lo convierten en un verdadero símbolo histórico y operativo del poder marítimo ártico canadiense.






RV Polarstern

El RV Polarstern (que en alemán significa “estrella polar”) es el rompehielos de investigación insignia del Alfred Wegener Institute (AWI) en Alemania. Fue construido entre 1981 y 1982 y comisionado el 9 de diciembre de 1982. Tiene su base de operaciones en Bremerhaven y realiza misiones tanto en el Ártico como en la Antártida.

Cuenta con una eslora de 118 metros, una manga de 25 metros y un calado máximo de 11,2 metros. Su desplazamiento es de 17.300 toneladas. Está propulsado por cuatro motores diésel-eléctricos KHD RBV 8M540 (significa que el barco tiene motores diésel de la marca KHD, modelo RBV 8M540, que generan electricidad para impulsar motores eléctricos), que le otorgan una potencia total de 14.120 kilovatio (equivalente a 20.000 caballos de fuerza). Puede navegar a una velocidad de crucero de entre 12 y 16 nudos, alcanzando hasta 20 nudos en condiciones favorables. Su autonomía le permite recorrer entre 19.000 y 23.000 millas náuticas, lo que equivale a unos 75 a 80 días de navegación continua.

El Polarstern posee un casco doble y una estructura reforzada que le permite romper hielo de hasta 1,5 metros de grosor a una velocidad de 5 nudos. Para capas más gruesas, de hasta 3 metros, emplea maniobras de “ramming” (embestida). Está diseñado para operar en temperaturas tan bajas como –50 °C, e incluso puede invernar sobre el hielo durante largos períodos.

Puede albergar una tripulación de 44 personas, más hasta 55 científicos. Está equipado con nueve laboratorios dedicados a diversas disciplinas como biología, geología, glaciología, meteorología, oceanografía y química. Dispone de capacidad para dos helicópteros y varias embarcaciones neumáticas, esenciales para las misiones de campo y el abastecimiento de estaciones remotas. A bordo también se encuentran zonas de vida como gimnasio, sauna, una pequeña piscina y hospital, además de brindar asistencia médica a distancia en caso de emergencias.

A lo largo de su carrera, el Polarstern ha participado en más de 300 expediciones polares, incluyendo 35 en la Antártida y 32 en el Ártico. En 1991, 2001 y 2011, logró alcanzar el Polo Norte junto a otros rompehielos. Una de sus misiones más emblemáticas fue la expedición MOSAiC (2019–2020), en la que permaneció atrapado en el hielo durante 389 días para llevar a cabo estudios sobre el clima ártico.

Su sucesor, el Polarstern II, fue aprobado para construcción en 2024 y se espera que entre en servicio hacia el 2030, incorporando tecnología de punta y capacidades operativas mejoradas.

El RV Polarstern es fundamental para las misiones de reabastecimiento de la estación Neumayer III en la Antártida, y para proyectos de gran envergadura como MOSAiC. Sus estudios han sido clave en la comprensión del cambio climático y en el fortalecimiento de la presencia científica alemana en zonas polares remotas. Es un verdadero pilar para la comunidad científica internacional y símbolo del compromiso de Alemania con la investigación polar.

Comentarios

Entradas populares